viernes, 8 de febrero de 2008

Leonardo Valdés Zurita


Luego de más de un mes y medio de haber vencido el plazo para el nombramiento de nuevos consejeros generales del IFE, entre ellos su propio presidente, el día de ayer la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados presentó a la consideración del pleno una lista encabezada por el doctor Leonardo Valdés Zurita, profesor de la Universidad de Guanajuato. Fue electo presidente consejero con 398 votos a favor; casi 80% de los diputados.
Leonardo ha sido designado así como máximo responsable de las elecciones federales en el país. Me alegra mucho que su candidatura haya concitando evidentes consensos entre las principales fuerzas políticas del país, aunque sin unanimidades, siempre sospechosas. No me extraña: merece la nominación. Desde que lo conocí, allá por 1994, lo he considerado una persona extraordinaria, con gran capacidad intelectual y académica, aderezada con una calidad humana que le ayuda a cultivar fácilmente amistades y empatías.
Deseo compartir un poco de la información que poseo sobre nuestro colega y paisano: el economista y doctor en sociología Leonardo Valdés es desde hace poco más de tres años profesor de tiempo completo de la Universidad de Guanajuato, y también vecino muy activo de la ciudad de León. Es profesor e investigador en la Facultad de Derecho, dentro de su programa de Administración Pública. Es investigador nacional desde hace más de doce años. También forma parte de la directiva del Instituto Guanajuatense de Estudios y Ciencias Políticas (IGECIP), que preside Juan Miguel Alcántara. Es decir, que tendremos a un universitario guanajuatense conduciendo los próximos dos procesos electorales federales de 2009 y 2012 –su periodo concluirá el 30 de octubre de 2013-, o incluso los del 2015 y 2018 si fuese reelecto -como prevé el artículo 110 del Cofipe. Tiene 54 años: sí los aguanta.
Leonardo es un profesor con gran prestigio en el campo del análisis político electoral. Hizo su doctorado en El Colegio de México allá por los años ochenta. Fue profesor titular de la UAM por más de dos décadas, hasta que pudimos seducirlo con los atractivos de la provincia guanajuatense. Tiene antecedentes en la política activa, que él nunca niega; se precia de haber sido miembro fundador del mítico PMT a principios de los ochenta. Fue representante de ese partido ante la Comisión Federal Electoral, en el turbulento proceso federal de 1988. Militó entonces en la izquierda histórica, en esa que todavía podía presumir de coherencia ideológica y honestidad intelectual. En la siguiente década dejó de tener actividad partidista y se dedicó a plenitud a la academia. Dirigió varios años el Departamento de Sociología de la UAM-Iztapalapa, donde fundó el Centro de Estadística y Documentación Electoral (CEDE), que todavía hoy es el acervo de información electoral más importante del país.
Lo comencé a tratar en ese plano académico, cuando él lideraba el Grupo Especializado en Estudios Electorales del COMECSO (Consejo Mexicano de Ciencias Sociales). De ese grupo nacería en 1998 la Sociedad Mexicana de Estudios Electorales A.C. (SOMEE), en cuyo núcleo inicial participamos ambos. Leonardo presidió la SOMEE entre 1999 y 2003, y realizó un extraordinario papel consolidando a la asociación y dejándola con múltiples actividades regulares e ingresos seguros. Al mismo tiempo fue Consejero General del Instituto Electoral del Distrito Federal, donde tuvo una participación destacada, con iniciativas reconocidas como la del voto electrónico; renunció en 2005 para poder integrarse a la UG.
Leonardo no es un extraño para el IFE. Durante la pasada generación de consejeros generales (1996-2003) fue consejero suplente. Y entre 1996 y 1997 fue Director Ejecutivo de Organización Electoral. Le tocó organizar las elecciones federales de 1997. Los trabajadores del servicio profesional del instituto lo conocen bien, y en general le tienen mucho aprecio. Me consta.
Añadiré que el nuevo presidente del IFE echó raíces muy rápidamente en nuestra sociedad local. No se limitó a sus actividades académicas. Se comprometió con el desarrollo de la calidad en el área de los servicios culinarios, y junto con su esposa Beatriz Calderón invirtió todos sus ahorros en la apertura de una academia de gastronomía, Agatha, que ha contribuido a formar expertos culinarios y sommeliers en León y la región. Él es un experto catador de vinos finos, en congruencia con su gran cultura humanística.

Sin dudas, me atrevo a augurarle un buen destino al IFE. Los tres nuevos consejeros generales son especialistas de gran reconocimiento en la materia electoral. Por supuesto mi mayor esperanza la baso en Leonardo, mi amigo y colega. Me alegra también por nuestra universidad, pues nuestro Rector avaló su candidatura desde un principio. Enhorabuena.

1 comentario:

Guanajuatenses dijo...

Hola! Tiene un blog muy informativo, visite el nuestro, somos un grupo de guanajuatenses radicados en California, tratamos de apoyarnos entre nosotros en un pais que no es el nuestro.