martes, 13 de octubre de 2009

Guanajuato capital: nuevo comienzo

Guanajuato capital: nuevo comienzo


Por: © Luis Miguel Rionda ©


Publicado en el de Guanajuato.

El sábado tomaron posesión los nuevos 46 ayuntamientos de Guanajuato. Ya es bien conocido que el mapa político local se modificó fuertemente: se decoloró su azul previo y se multiplicó el rojo priísta. Pero hubo una victoria que al viejo partido de la revolución institucionalizada le supo a gloria: la reconquista de Guanajuato capital. Una ciudad insignia, símbolo de un liberalismo suavizado que con trabajos puede mantenerse dentro de un entorno regional altamente conservador.
La ciudad de Guanajuato es diferente. Lo es no sólo porque concentra los poderes del estado, sino también las luces de la educación y la cultura de la región. Y lo ha hecho por mucho tiempo, al menos desde el siglo XVIII cuando su espíritu jesuítico llevó a sus mineros y clases medias a levantarse en contra del autoritarismo de un Virrey lerdo y lejano.

La universidad estatal ha contribuido mucho al fortalecimiento de ese sentido de particularidad. Los letrados de ese terruño, todos profesores o estudiantes de la institución, impulsaron en los años cincuenta un florecimiento intelectual pocas veces visto en otras provincias de México. Y el fogonazo cultural universitario fue seguido por otros chispazos brillantes, uno de los cuales terminó por establecer a esta ciudad dentro del mapa artístico y cultural del mundo: el nacimiento del Festival Internacional Cervantino en 1972.
Es por este prestigio, más su cualidad capitalina, que los partidos se disputan con especial intensidad el gobierno de este caserío barroco donde se atiborran 120 mil personas. Además del ineluctable PRI, Guanajuato ha sido gobernado por el PDM, el “gallito colorado”, entre 1982 y 1985; por el PRD entre 2000 y 2003, y por el PAN entre 2006 y este año que termina.
La propuesta común del PRI y el PRD con Nicéforo Guerrero a la cabeza, se ha hecho ahora del gobierno municipal, y lo lograron contra todos los vaticinios y encuestas, ya que enfrentaron a una propuesta fuerte del PAN y a una maquinaria propagandística impresionante, que llenó al candidato Chowell de confianza en demasía. Además el candidato de la alianza no parecía representar mayor amenaza por su desarraigo. Pero su imagen bonachona, su lenguaje mordaz y socarrón, más una campaña hiperactiva y “de a pie”, dieron estos resultados que a muchos nos sorprendieron.
La nueva administración se estrena con la esperanza de que la amplia experiencia del nuevo presidente municipal, miembro de una de las familias de más prosapia en la política y la cultura locales, se refleje en la eficacia del gobierno en la provisión de servicios y desarrollo a la ciudad y sus comunidades. No se extrañará demasiado el estilo desenfadado de su predecesor. Ya es hora de darle seriedad a la función municipal.
Por cierto: ¿qué pasó con el asunto de los terrenos del excandidato panista en las colonias precaristas de Las Bateas y El Edén? El aspirante había prometido que en ellos establecería un dispensario médico gratuito para sus habitantes. Yo opino que hay que honrar la palabra empeñada.

1 comentario:

tutaman dijo...

Hola. Tengo una pregunta
Parece que el ayuntamiento de Guanajuato-capital no ha compartido el "ánimo" azul de muchos de los municipios importantes de la entidad. Pero, en tu opinión ¿por qué llegó a ganar el PRD en el año 2000 (aún ante la imagen de Fox), y posteriormente el PAN, en el 2003?
Y por qué ninguno de los partidos opuestos al PRI se ha consolidad en el gobierno de la capital.

Salugos