martes, 15 de junio de 2010

Santa Cruz de los recuerdos

Santa Cruz de los recuerdos


Publicado en de Guanajuato.
Un nuevo título, el tercero que habremos reseñado aquí, acaba de salir de la Colección Monografías Municipales de Guanajuato de la Comisión Estatal del Bicentenario: ahora se trata de la monografía histórica “La antigua Santa Cruz de Comontuoso, hoy de Juventino Rosas”. El cronista local, Salvador Arellano Hernández, es su autor y como él mismo reseña, el libro viene a unirse a una tradición de textos memorísticos locales que han preservado la historia parroquial de este municipio.

Esta monografía recopila de forma un tanto apurada datos estadísticos, geográficos, documentales, fotográficos y económicos. El texto tiene vocación enciclopédica, y eso tal vez le perjudica: los cinco primeros capítulos recolectan información cuantitativa, orográfica y fisiográfica, o bien el detalle de la construcción de templos y capillas; todo ello adornado con algunas fotos históricas. Sólo hasta el quinto capítulo se entra en la materia que más nos interesa: la microhistoria de Santa Cruz. Creo yo que la profusión de datos numéricos, sobre todo al inicio de un texto largo, disuade al lector de seguir leyendo más. Cuando predominan las tablas y los datos sin mayor análisis, se puede condenar al libro al peor destino que puede esperar un texto: ser depositado en un librero o cajón cualquiera, para ser olvidado.
Pero los capítulos históricos son muy recomendables. El autor aporta mucha información de primera mano, como documentos en facsimilar y paleografiados, microbiografías de personajes locales, narración de hechos históricos poco conocidos o sometidos a debate, y un pormenorizado seguimiento de las acciones realizadas por los jefes políticos o presidentes municipales de ese municipio. Y por supuesto no se deja fuera el interesante componente de la cultura popular, las tradiciones y festividades, y la importancia que han tenido los religiosos en el poblamiento y desarrollo de este asentamiento colonial.
El texto, como cabe esperar, es monográfico y descriptivo. Cumple con la función que la colección asigna a los documentos que incluirá sobre cada municipio. Pero me parece que los cronistas deben asumir riesgos, y aventurar análisis y juicios cualitativos sobre el devenir de sus terruños, y no sencillamente convertirse en vehículos de conocimiento primario.
Sé que la sugerencia anterior sale de los límites que se propone una colección monográfica, pero también creo que se ganaría mucho en interés y atención por parte del lector. Con su libro, Salvador Arellano contribuye mucho a la preservación de la memoria santacrucina, y acerca a los legos –pues lo somos la mayor parte de los que habitamos los municipios-, y deja en nuestras manos el riesgo de opinar. Nada mal, pero insistiría: ¿cómo interpretan los memoriosos del terruño el sentido oculto que puede encontrarse en los sucesos que reseñan? No pueden ser indiferentes, y en efecto no lo son. Lo que sucede es que aún mantenemos un culto casi religioso hacia el pasado, al que paralizamos cuando lo mostramos como una serie de fotos fijas, que no fluyen, no evolucionan, y no parecen tener una lógica que les dé sentido.
Algunos lectores me han consultado dónde pueden conseguir las monografías históricas municipales. Yo los estoy refiriendo a las oficinas de la Comisión Estatal del Bicentenario en Campanero No. 6 de Guanajuato capital, con teléfono (473) 102-2100.

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