martes, 29 de marzo de 2011

León: llegar a ser, 1

León: llegar a ser, 1

Publicado en de Guanajuato.

El cronista vitalicio de la ciudad de León, Gto., el maestro Carlos Arturo Navarro Valtierra, se encargó de la compleja elaboración de la monografía histórica de ese municipio, el más importante del estado de Guanajuato. Fue una empresa difícil, sin duda, porque se trata de una municipalidad no sólo con mucha historia que contar, como evidencian las 328 páginas del texto, sino también con una de las mayores conciencias identitarias sobre su especificidad como espacio generador de valores propios, constitutivos de lo que el culturólogo José Luis García Galiano, hoy presidente del Instituto de Cultura de León, ha denominado “la leoninidad” -whatever that means!

La Villa de León fue fundada por orden expresa del Virrey Enríquez de Almanza en 1576, a solicitud de los estancieros de la región, desesperados por la frecuencia de los ataques de los “indios bravos” del norte. Estaban convencidos de que un centro poblacional ayudaría a pacificar la zona, como en efecto sucedió. La “guerra chichimeca” se disipó entre 1590 y 1600. Poco más de 50 jefes de familia españoles, junto con algunos aliados indígenas que se asentaron en las comunidades del Coecillo (tarascos) y de San Miguel (otomíes), así como esclavos negros o mulatos, se constituyeron en el orgulloso núcleo fundador de lo que llegaría a constituir hoy la sexta ciudad más poblada del país, con más de un millón 400 mil habitantes.
La monografía de don Carlos Navarro rebosa orgullo por las raíces de la industriosa ciudad abajeña. Destaca con parsimonia los orígenes bien documentados de su componente europeo: los padres fundadores, las familias de los adelantados, los trabajadores indios y negros que los acompañaron, así como la cultura y las tradiciones que recrearon en estas tierras indómitas. Hay un claro orgullo hispanista en el texto. Pero también reconoce la raigambre cultural nativa, evidente en la presencia de abundantes sitios arqueológicos en el municipio. Ninguna monografía les dio tanta importancia a este tema, pues el cronista se detiene a describir al detalle 21 sitios que han sido estudiados por la arqueología. Algunos en buen estado de conservación, otros en el abandono o en el saqueo irremediables. Hay planos y fotografías de buena calidad de estos sitios: Alfaro, Cerrito de Jerez, Cerrito de Rayas, El Mogote de la Mesa, Los Baldíos, Las Cruces, etcétera. Buenas reseñas arquitectónicas y estilísticas, y una invitación del autor a visitar el museo arqueológico del Archivo Histórico Municipal, que dirige el maestro Navarro.
Sitio "Los Baldíos", León, único con Juego de Pelota
Sin embargo es claro que esas culturas nativas no tienen conexión alguna con la realidad establecida en el Valle de Señora a partir de 1576. Son dos espacios histórico-culturales totalmente inconexos. Muy diferente a lo que vemos en otros municipios con claras evidencias actuales de sus nexos con un pasado precolonial. En ese sentido, León ha sido un centro de poblamiento implantado, con mucho más vínculos con las prioridades definidas desde la metrópoli española. El rico capítulo 5 de la monografía dedicado a la fundación de la ciudad, pone en evidencia esta ligadura, y destaca cómo sobrevive en la conciencia colectiva de los leoneses de hoy su adscripción a un orgullo hispanófilo que es común a las ciudades importantes del Bajío y los Altos de Jalisco.
Continuaremos esta reseña el próximo martes.
Arturo Navarro. Foto: Maricela Maceira, a.m.


1 comentario:

Gerardo P. Garcia dijo...

Buenas Tardes,

Estaba leyendo el articulo de la Monografia de Leon, sabe si va a ser vendida u obsequiada en algun lugar? Ya que se ve que esta muy interesante e ilustrativa.

Quedo en espera de su respuesta,

Saludos!!!