martes, 12 de abril de 2011

Emplazados por la Paz

Emplazados por la Paz

Publicado en de Guanajuato.

La manifestación que se desarrolló el miércoles 6 en la Plaza de la Paz de Guanajuato capital convocó a más de un centenar de personas, que de manera voluntaria acudimos al llamado del poeta morelense Javier Sicilia, un clamor general para gritar ¡Ya basta! ¡Estamos hasta la madre de la violencia!

Nadie nos lideró en el grupo de manifestantes. Otra vez, como sucedió con el movimiento de defensa de La Bufa, el arranque fue difícil al no existir una conducción. Nadie sabía bien a bien qué hacer, incluso a ninguno se nos ocurrió traer un altavoz. Eduardo Lachica tuvo que correr a su casa para traer uno. Todos improvisamos mensajes en cartelones que nos compartimos para que todos pudiesen expresar por escrito una demanda. Poco a poco se fue dando el orden y la participación, y fueron tal vez dos docenas de oradores los que ocuparon el zócalo del monumento a La Paz: chavas y chavos, señoras y señores, unos leyeron la carta de Sicilia, otros leyeron textos propios o poemas. Fue una lluvia de ideas y sentimientos, llenos de coraje y de dolor por tanto muerto, tanto desperdicio, tanta estupidez.

Al terminar las dos horas de manifestación, se recolectaron nombres y direcciones electrónicas entre los asistentes, para que el esfuerzo no quedase trunco. Gracias a la iniciativa de estudiantes de humanidades de la UG, ha estado circulando un borrador de una carta que se dirigirá a los diputados del Congreso del Estado, y que signaremos quienes asistimos a la demostración pública. Por su trascendencia, me permito citar algunos párrafos, que advierto bien pueden cambiar en la versión final:
“A ustedes, señores diputados de todos los partidos, dirigimos este envío. Decirles lo que gritamos emocionados, con enojo o con rabia, pero también con alegría por vernos ahí reunidos, preocupados por la República que somos todos, también los desaparecidos, los mutilados, desamparados, los que ya no están.
“Se dijo –por ejemplo- que podíamos empezar por nosotros mismos, en el interior de cada uno, evitar el odio, reflexionar y darle una sonrisa al desconocido. Ser más amigables con los demás.
“Otra voz se oyó hablar en contra de la corrupción de la clase política en general, como los principales responsables de la tragedia nacional, así como de la estrategia fallida del Ejecutivo Federal en la llamada ‘guerra contra el narcotráfico’ al sacar a los militares a la calle, pues en los hechos – las demasiadas muertes- se evidencia la equivocación y el aumento de la violencia.

“En esa misma sintonía alguien propuso que sería bueno sabotear las elecciones, y no delegar más la representación y la responsabilidad de los ciudadanos en los partidos políticos pues estaba claro que éstos no son parte de la solución sino del problema.
“Se propuso por parte de alguien estudiar la posibilidad de legalizar o regular el uso de la droga y exigir a los norteamericanos una cooperación efectiva en el problema, parar la venta de armamento en aquel país y la no intromisión en asuntos de política interna.
“Lo anterior fue una muestra del debate ciudadano y popular que, insistimos, no siempre fue convergente en las posturas pero aun así pudimos escucharnos con respeto y dignidad.

“Pero una cosa sí, todos queríamos: ¡NO MÁS! ¡No más muertos cotidianos del tipo que fueran, culpables o inocentes! ¡No más desaparecidos, torturados, cercenados! ¡No más barbarie! ¡No más miedo, zozobra, angustia por no saber qué pasará a familiares y amigos cuando salen! ¡No más corrupción e impunidad de las autoridades y funcionarios públicos!”
A ver cómo reaccionan nuestros representantes populares cuando la reciban.

No hay comentarios.: