martes, 16 de febrero de 2010

EVI, 5

EVI, 5


Publicado en el de Guanajuato.
El 26 de junio el gobernador Enrique Velasco Ibarra (EVI) dirigió un escrito al Congreso del Estado solicitando licencia para retirarse del cargo por 90 días, argumentando razones de “carácter personal”. En el mensaje que anexó a ese documento dijo:
Jamás ninguna de mis acciones me apartaron de los cauces de la Ley. La hacienda pública se encuentra totalmente saneada. No hay ninguna deuda a cargo del Estado y existe, al momento, un superávit de más de dieciséis mil millones de pesos, lo que permitir no sólo terminar la obra pública en todo el Estado, sino proyectar y realizar nuevas tareas (Diario de los debates, tomo II No. 5, 26 de junio de 1984, p. 2).
Esto originó un largo debate en el Congreso. Mientras que los diputados priístas exponían argumentos inverosímiles para que fuera aprobada la licencia solicitada, los diputados panistas, entre los que destacaba Antonio Obregón Padilla, se oponían terminantemente a ella. Pedían que se analizaran las causas que habían orillado al gobernador a tomar esa decisión, pues parecía evidente la intromisión del gobierno federal en asuntos de la soberanía estatal. Los integrantes de la Gran Comisión propusieron como gobernador interino al ministro de la Suprema Corte Agustín Téllez Cruces y el diputado Obregón Padilla al ingeniero Arturo Torres Medina. La moción inicial fue aprobada con catorce votos a favor y cuatro en contra.
Al rendir su protesta Agustín Téllez Cruces como gobernador interino declaró: “considero fundamental que la Ley de Vigorización Municipal siga teniendo cabal vigencia”. Ya en el poder, la criticó severamente, así como al respectivo plan.
Manuel Bartlett fue cuestionado en su visita a Guanajuato del 14 de octubre de 1998 sobre la defenestración de EVI en 1984, cuando él era secretario de Gobernación: “Eso ya me lo habían preguntado en Puebla. Me acorralaron. Lo que recuerdo es que fue la sociedad la que calificó a ese gobierno y se dio una solución. Hubo irregularidades y se corrigieron.” Explicación imposible. Dijo el editorialista Juan Ignacio Morales Castañeda:
“[..] las nostalgias entre los hijos de los que fueron rojos contra los que se decían verdes y que trajo como consecuencia el fortalecimiento de los azules. En un lado Enrique Fernández Martínez, entonces líder de la CNOP, con derecho a picaporte al despacho de gobernación, y en el otro un gobierno estatal que desarrollaba un ambicioso plan de obra pública, que ensayaba el pluripartidismo en los 46 ayuntamientos y que fue desplazado (...)” (Correo de Hoy, sección "Página 3", 15 de octubre de 1998).
Modos idos de una política personalista y autoritaria, sin buenos ni malos, sólo personajes producto de su circunstancia. Tal vez con EVI haya muerto una época. Descanse en paz.

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