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viernes, 6 de enero de 2012

El POT guanajuateño a consulta

El POT guanajuateño a consulta

Por: © Luis Miguel Rionda ©

Publicado en Milenio de León.

 El día de ayer los miembros de la directiva de la asociación “Guanajuato Somos Todos” (GST), encabezados por nuestro presidente el arquitecto Salvador Flores Fonseca, nos apersonamos en las oficinas de la Presidencia Municipal de Guanajuato capital para entregarle al encargado de despacho de la alcaldía, el abogado Gabino Carbajo Zúñiga, un escrito donde nuestra agrupación solicita formalmente al ayuntamiento que se amplíe el plazo de la consulta pública a la que se está sometiendo el Programa de Ordenamiento Territorial (POT).  Contextualizo: el mencionado programa, o más bien su carencia o falta de actualización, fue una de las causales del malestar ciudadano que se expresó en el movimiento de oposición al cambio de uso de suelo en el predio Granja La Bufa de esa ciudad capital durante el año 2010. El instrumento normativo vigente, el Plan de Desarrollo Urbano de 1994, le había asignado un uso de área de preservación ecológica y parque urbano a toda esa zona, que sería afectada por la construcción de una moderna carretera en 2005, despertando el fenómeno de la especulación con uso de información privilegiada por parte de los potenciales “desarrolladores”.

El asunto de La Bufa puso en evidencia la importancia de contar, como lo prevé la ley, con un ordenamiento actualizado y consensuado entre la autoridad y los ciudadanos. Luego del plebiscito del 5 de diciembre de 2010, la autoridad municipal entendió al fin la trascendencia de este tema para garantizar un buen gobierno. Pero el conflicto había polarizado a los actores sociales locales, muchos de los cuales se ubicaron en franca oposición a la voluntad del ayuntamiento pluripartidista capitalino. El ayuntamiento acordó trabajar en un nuevo POT, y contratar especialistas para tal fin. Sin embargo el cuerpo edilicio, y en particular su presidente, el licenciado Nicéforo Guerrero, le había perdido la confianza a las instituciones locales que hubieran podido desarrollar el nuevo POT, como el Colegio de Arquitectos o la propia Universidad de Guanajuato, a las que consideró parciales en el debate social de 2010. Por ello el edil decidió confiar la faena a su Alma Mater, la UNAM, que aceptó entrar al quite por medio de su Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad, bajo la conducción de la reconocida especialista Alicia Ziccardi.

El trabajo de elaboración del POT se desarrolló durante el segundo semestre del año 2011, fue entregado al Instituto Municipal de Planeación a fines de octubre y se abrió una consulta pública a partir del 7 de diciembre y hasta el 20 de enero. Desde un principio los miembros de GST opinamos que dicho plazo era absolutamente insuficiente, sobre todo por abarcar el periodo vacacional de fin de año. La complejidad de un documento de más de 500 páginas con 66 planos, donde se abordan temas que exigen la atención de especialistas para su interpretación, impone contar con un plazo temporal más amplio. De otra forma estaríamos cayendo en una nueva simulación de “consulta ciudadana”, a la que son tan afectos los gobiernos autoritarios.

  En nuestra misiva le solicitamos al ayuntamiento una ampliación de la consulta hasta el 29 de febrero, al menos, y que se coloquen en sitios estratégicos de la ciudad ejemplares impresos de la carta síntesis, para que todos puedan analizarla al detalle. En cuanto a nuestro grupo, varios miembros han detectado situaciones particulares que inquietan y que hacen pensar que los consultores no contaron con suficiente información de campo que les permitiera corroborar los usos actuales y reales que tienen superficies que sólo los interesados o los conocedores pueden saber de primera mano. Fue poco el tiempo y pocos los recursos económicos con los que contó el equipo de la UNAM, que realizó una labor muy profesional, a no dudar. Pero su calidad de “fuereños” les dificultó mucho conocer a fondo las realidades sociales, históricas y factuales que experimenta la mancha urbana de nuestro municipio. Lo óptimo habría sido que la tarea se hubiese encomendado a los urbanistas guanajuatenses. Pero la política pesó más que la razón.

Por la actitud evidenciada por el encargado de despacho, creemos que sí se ampliará el plazo para la consulta, pero nos advirtió que se haría cuidando que la misma no se empalme y contamine con los procesos electorales. Totalmente de acuerdo: el armado del POT debe ser una labor técnica y social, y nunca político-partidista. Ojalá que los guanajuateños demostremos que al final podemos ponernos de acuerdo en lo importante.

martes, 26 de abril de 2011

Invasión silenciosa

Invasión silenciosa

Publicado en de Guanajuato.

La mancha urbana de la ciudad de Guanajuato sigue expandiéndose sin control ni planeación. Continúan asentándose familias de precaristas en los cerros de los alrededores: La Venada, Cerro de la Bolita, Sirena, Calderones, Las Higueras, El Edén, El Cerrito (Marfil), Las Palomas, Tajo de Adjuntas, Cerro de Aldana, etcétera… Hacia el monte donde uno volteé hay casas de cartón o de materiales perecederos. Todos los cerros tienen dueños, por lo que hay razones fundadas para sospechar que no se trata de “invasiones” de esas superficies, sino ocupaciones negociadas, de contubernios entre los propietarios y “líderes” profesionales de “colonos”. Ninguna de esas áreas tiene uso de suelo habitacional, pero su ocupación permite que el problema más que legal, con el tiempo se convierta en político cuando los ocupantes generen “derechos”. Por la vía de los hechos, las diferentes administraciones municipales se han visto obligadas a regularizar estos asentamientos “irregulares”. A veces en contra de toda racionalidad urbana.
POT2008: Diagnostico urbanistico

No sólo los cerros están siendo víctimas de la ocupación paulatina, del “poblamiento hormiga” que en pocos años cambia el paisaje urbano: también la zona suburbana del sur del municipio está experimentando el terrible fenómeno de la especulación, y tal vez de forma más acelerada que en la cañada. Y esto responde a que desde la privatización de los terrenos ejidales de la zona, los nuevos dueños han hecho pingües negocios con la violación a los planes de desarrollo urbano.
En 1985 la distribución de la superficie del municipio se dividía en un 37% ejidal y un 63% pequeña propiedad. La mayoría de los 28 ejidos (32 según el POT2008) se ubicaba hacia el sur del territorio municipal, donde se concentran las pocas tierras con vocación agrícola. A partir de la reforma del artículo 27 constitucional en 1992 y el establecimiento del programa PROCEDE, la mayoría de los ejidatarios cuenta hoy con un título de propiedad o un certificado de derechos, con lo que se posibilitó que la superficie ejidal del municipio (37 mil 830 hectáreas) entrara al mercado de bienes raíces y fuesen objeto de venta, renta o traspaso. Esta ha sido una circunstancia que ha favorecido la ampliación de asentamientos hacia el sur del municipio, pero sin atender al uso de suelo definido en los programas oficiales.
POT2008: Tenencia de la tierra


El impacto ecológico que ha acompañado a estos nuevos asentamientos ha sido muy negativo. En la colonia precarista de Las Bateas, donde existían seis manantiales, han desaparecido todos ellos. La gente no ha cuidado el entorno, y ha lastimado, quemado o tumbado árboles y vegetación. También la fauna nativa ha sido fuertemente afectada. Hoy esas colonias padecen vientos y polvaredas constantes, que arrastran basura y contaminantes. Estos espacios se han convertido aceleradamente en páramos.
Cerro de la Bolita

Paralelamente se ha dado un boom en el desarrollo de nuevos fraccionamientos habitacionales. Son colonias pensadas para un mercado de clase media o media alta, que no atiende las necesidades de los sectores sociales más vulnerables. Tampoco se ha implementado algún programa para fomentar la vivienda popular planificada, con precios accesibles o incluso subsidiados. Esto fomenta que las familias pobres y sin casa se vean atraídas por los especuladores y los líderes venales.
Es urgente que el gobierno municipal aplique la normatividad con que se cuenta (el POT 2008 puede ser indivativo), y se detenga este crecimiento atolondrado. Nada hay más permanente que lo temporal, y en el caso de los asentamientos esto es ley.
POT2008: Riesgos



viernes, 24 de diciembre de 2010

Desánimo nacional

Desánimo nacional

Publicado en Milenio de León.

Afirma el historiador Lorenzo Meyer en su colaboración de ayer para el periódico Reforma y el local Correo, que: “El desmoronamiento del sindicalismo, la creciente actividad de los cabilderos -y del dinero- del sector empresarial sobre los dos grandes partidos, la influencia de grupos de interés no económico pero extremadamente conservadores como la derecha religiosa y otros factores similares han dado por resultado que los procesos electorales de los últimos tres decenios en [Estados Unidos] no funcionen como instrumentos de defensa de los intereses materiales de las clases bajas y medias.” Perfectamente podemos sustituir el contenido de los corchetes por “México”. En ambos países el avance de los movimientos políticos de derecha ha provocado un empobrecimiento de las clases medias y un sobre enriquecimiento de las minorías más pudientes. En México, como en Estados Unidos, hemos acumulado tres décadas, toda una generación, durante la cual las perspectivas de progreso para los más pobres sencillamente han desaparecido. 30 años de estancamiento social, que ha producido -al menos en México- un desánimo generalizado, un cinismo que nos ha conducido a la actual situación de violencia social y crimen organizado.
También ayer pude ver en el canal del movimiento “Mexicanos primero” en YouTube, el avance de un largometraje documental que saldrá el año que viene, que se llamará “¡De Panzazo!”, bajo la conducción de Juan Carlos Rulfo y Carlos Loret de Mola. Búsquenlo, no tiene desperdicio, al igual que el resto de materiales que ha subido ese movimiento cívico.


En el video se aborda, dolorosamente, la tragedia educativa que padece nuestro país desde los años setenta. Una educación de cuarta categoría, en un mundo que avanza con una velocidad asombrosa hacia la consolidación de las sociedades del conocimiento y la información. Las encuestas internacionales nos confirman el desastre: nuestros niños y adolescentes leen, pero no comprenden; hacen cuentas, pero carecen de razonamiento matemático; hablan un lenguaje empobrecido que se limita a 200 ó 300 términos, aderezados con las inefables vulgaridades; y aunque no saben inglés, contaminan su pobre español con pochismos. Somos un pueblo inculto, incivilizado, y por lo mismo estamos condenados a no salir del círculo vicioso de la pobreza y la delincuencia.
Al iniciar las vacaciones uno cuenta con más tiempo para leer buenos artículos, como el de Meyer, o ver buenos documentales, como el de “Mexicanos primero”, o asistir a ver buen cine, como la película “Infierno”. Pero todos esos materiales nos regresan con brutalidad a la realidad social de desastre que nos rodea; una realidad que la chamba cotidiana se ocupa de mantenernos un tanto inconscientes. Al menos a mí me sucede que las urgencias en la oficina me enajenan de la vorágine de inseguridad, pobreza y desánimo que ahoga a nuestro país. Formo parte del conjunto de suertudos que cuenta con empleo digno y permanente, con seguridad social y cierta protección ante el futuro. Pero también soy consciente de que me ubico en una clase media en retracción constante, con claras amenazas de caer en la pobreza.

México no está abriendo senderos de esperanza para sus jóvenes. A la generación del “bono demográfico”, que hoy llega a sus años veinte y treinta, no le ofrece empleo seguro ni -mucho menos- digno. Lo más que el país ofrece a sus chavales son más años de estancia en la educación media o superior, pero son años sin calidad educativa, que responden más al credencialismo que al desarrollo efectivo de competencias, conocimientos y actitudes de alto rango. Nuestros jóvenes no son competitivos en el mercado internacional; no están a la par de los miles de ingenieros que exporta la India, ni de los técnicos y científicos que desarrolla China, Chile, Corea o Brasil; no tienen las capacidades de abstracción de los jóvenes canadienses, japoneses, norteamericanos o norteuropeos. Nos estamos quedando muy atrás de nuestra competencia regional y global. Nos hemos condenado a ser consumidores de la ciencia y la tecnología ajenas, y a seguir exportando mano de obra barata y poco calificada a nuestros socios de Norteamérica. El círculo vicioso de la ignorancia, la pobreza, el desánimo y la violencia nos tiene amarrados a la mediocridad como país. Y nuestra clase política no muestra atisbos de conciencia, de capacidad y de arrojo para romper los aros de la cadena que nos tiene amarrados. Un buen comienzo sería romper con los monopolios que nos ahogan, entre ellos el sindicalismo educativo oficialista. Propiciar la renovación de los liderazgos sindicales en la SEP y en los estados, permitiendo la competencia y acabando con los sindicatos nacionales. La educación no puede continuar siendo el rehén de grupos de interés político. El costo ya ha sido enorme.

martes, 6 de abril de 2010

México social, 3

México social, 3


Publicado en de Guanajuato.

Publicado en Eje Central, El Poder de las IdeasCEINPOL

Decía que en los “Diálogos del bicentenario, por un México social” (24 y 25 de marzo pasados), me tocó participar en la mesa “Una nueva agenda social”. El diálogo sobre el tema partió de una conferencia magistral dictada por Mario Luis Fuentes, director del CEIDAS, una asociación civil de carácter académico muy vinculada con la UNAM, donde el propio Fuentes es investigador.
La Universidad de Guanajuato y el periódico Correo coadyuvaron con el evento, y yo asistí a invitación de ambas instituciones. En la primera laboro y con la segunda colaboro. A pesar del pequeño tamaño de la biblioteca “Armando Olivares” tuvimos gran asistencia de un público sumamente interesado en el desarrollo social de nuestro país, más en circunstancias tan delicadas como las presentes.

Mario Luis Fuentes desplegó una espléndida alocución. A partir de ella iniciamos nuestros comentarios los participantes en la mesa: la exdiputada Ruth Zavaleta, el senador Rogelio Humberto Rueda, el doctor Fernando Cortés y un servidor. Me dio mucho gusto compartir ese espacio con mi maestro Cortés, del Colegio de México, uno de los mayores conocedores de la dinámica de la pobreza en América Latina.
En mi exposición aventuré un ejercicio de imaginación, que creo dio buenos resultados. Como el conferencista nos propuso responder a la pregunta de si existe realmente una nueva cuestión social en el siglo XXI, yo planteé a la audiencia que en este año cabalístico de los centenarios, imagináramos que nuevamente ocurriera un estallido social, una nueva Revolución Mexicana. ¿Cuáles serían las banderas de esa nueva revolución?
Definitivamente no podrían ser las mismas de hace cien o doscientos años; los rebeldes de entonces tenían aspiraciones muy diferentes a las que podría plantear una insurrección posmoderna. ¿Qué planteos sociales haría la nueva Revolución Mexicana? ¿De nuevo la causa indígena de 1994? ¿O reclamaría cuestiones clasemedieras como el derecho a tener empleos dignos y bien remunerados? Como las revoluciones de antaño, ¿haría demandas en torno a la propiedad? ¿O esto es una anacronía? ¿Acaso plantearía salidas a la tensión actual entre la globalización y la regionalización? ¿La causa del género entraría en el menú de demandas? Y en caso de que sí, ¿cuál género? En un mundo posmoderno existe incluso la causa de la liberación de los machos oprimidos.
Añadir leyenda

Si la cuestión agraria -la tierra- era uno de los grandes problemas nacionales que describió Andrés Medina Enríquez en 1909, un siglo después ¿seguirá siéndolo? ¿Habrá todavía campesinos que exijan tierra para trabajarla? O más bien el recurso a controlar es el agua, particularmente en los medios urbanos.
La Nueva Revolución Mexicana deberá luchar por lo necesario en un país de adultos mayores, que se enferman y mueren de cosas diferentes que sus ancestros. Un país con limitada seguridad, con violencia criminal imbatible, y con el poder público corrompido. Una población mal educada, peor nutrida, desempleada y abatida. Muchos problemas para una nación que ya sufrió dos o más revoluciones, ¿y para qué?

martes, 30 de marzo de 2010

México social, 2

México social, 2


Publicado en el de Guanajuato.

También en Eje Central, El Poder de las IdeasCEINPOL

También en iGeTeO.
El miércoles y el jueves de la semana pasada se desarrolló en la ciudad de Guanajuato el encuentro “Diálogos del bicentenario, por un México social”, bajo los auspicios del periódico Correo, la Universidad de Guanajuato y el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social A.C. (CEIDAS). La hermosa biblioteca “Armando Olivares” sirvió de digno marco. El seminario significó una espléndida oportunidad para abordar críticamente los temas sociales que hoy inquietan a los mexicanos ante la falta de claridad en las políticas públicas involucradas: el modelo de desarrollo, la generación de empleos en cantidad y de calidad, la reforma educativa siempre pendiente, el acceso a servicios de salud y la nueva morbilidad, la reforma fiscal para la equidad, y otros temas que desataron polémicas de altura.
Foro México Social
Fue un evento con sentido académico –formal, riguroso y orientado hacia propuestas , pero también un suceso con interpretación política –que no partidista . La procedencia plural de varios personajes políticos participantes permitió que se expresaran las visiones ideológicas contrapuestas, que fueron contrapunteadas por los estudiosos del desarrollo social, la política, la educación y las finanzas públicas. Los rectores José Narro (UNAM) y Arturo Lara (UG) inauguraron y clausuraron el evento, lo que ayudó a que los medios nacionales se interesaran en el encuentro. Y valía la pena. Los debates partieron de las intervenciones magistrales de académicos de fuste nacional como Rolando Cordera, Olac Fuentes Molinar, Mario Luis Fuentes, David Kershenobich y Leonardo Lomelí. Cada conferencia fue seguida de una mesa de discusión donde participaron otros académicos, políticos o funcionarios públicos. Políticos como el senador Francisco Arroyo, la exgobernadora de Yucatán Dulce María Sauri, la expresidente del Congreso Ruth Zavaleta, los diputados federales José Yunes, Ma. Cristina Díaz Salazar, Luis Videgaray, Luis Enrique Mercado, Felipe de Jesús Cantú y el senador Rogelio Humberto Rueda. Académicos como Manuel Gil, Fernando Cortés, Fernando Patrón, Ignacio Barradas, Éctor Jaime Ramírez y el que esto escribe.
Me tocó participar en la mesa “Hacia una nueva agenda social”, que partió de la conferencia del convocante del evento, Mario Luis Fuentes, director del CEIDAS. Es un orador sobresaliente: improvisó, con base en notas, una larga alocución, rica en reflexiones y sin duda provocadora. Se hizo la pregunta: ¿existe para México una nueva cuestión social en el siglo XXI? Y dibujó un escenario inquietante, con una nueva agenda determinada por la pobreza de ingresos, de expectativas, de educación y servicios sociales cada vez más inaccesibles. El nuevo escenario social va salpicado por un desánimo generalizado, suicidios juveniles crecientes, inseguridad laboral, adicciones, violencia criminal con homicidios y ejecuciones, y una población temerosa del Estado. Un país donde el llamado “bono demográfico” ha dejado de ser tal; más bien se ha convertido en una tragedia demográfica al vernos incapaces de aprovechar la fuerza de trabajo juvenil para convertirla en motor del desarrollo. En la próxima colaboración sintetizaré los comentarios que emití sobre el mismo tema.

miércoles, 24 de marzo de 2010

México social, 1

México social, 1



Publicado en el de Guanajuato.

También en Eje Central, El Poder de las IdeasCEINPOL

También en iGeTeO.

En colaboraciones previas he afirmado que la mejor función que pueden cumplir los aniversarios y las conmemoraciones es la de constituirse en algo así como postas en el camino, donde el viajero puede detenerse para descansar, evaluar el trayecto transitado y planear la estrategia para continuar la travesía al día siguiente. Es el caso del centenario y bicentenario que celebramos en este año, tan cabalístico para la historia mexicana. Los años diez tienen ese hechizo: son señales de fin de ciclo, asociados con la irrupción violenta de ese pueblo que soporta todo, sí, hasta que revienta.
El gobierno federal y el del estado de Guanajuato han desplegado programas de conmemoración del bicentenario que, al menos en apariencia, amenazan con no superar la superficialidad a que obliga la mercadotecnia y el festejo frívolo y hedonista. El programa federal ha padecido cambios en su conducción y en su concepción, hasta que quedó en manos de los capaces historiadores del Instituto Nacional de Estudios sobre las Revoluciones en México –organismo que mudó de nombre poniendo en evidencia el salpullido que produce la Revolución de 1910 entre los sectores conservadores del país . Los estudiosos le han devuelto a la conmemoración su sentido pedagógico y de reflexión conjunta sobre historia y destino. A nivel local, parece que los criterios que prevalecen son los turísticos y comerciales, no los culturales ni educativos. La Expo, por ejemplo, suena más a Disneylandia que a Salamanca.
Ante la falta de claridad oficial sobre cuál es el sentido a privilegiar en la conmemoración, tiene una importancia especial el que la sociedad organizada y las universidades tengan iniciativas propias sobre la ocasión. Son ellas el reservorio de la reflexión y de la conciencia sobre lo que somos y lo que podemos ser los mexicanos. Me parece que en esa dirección apunta la iniciativa que Correo, casa periodística donde publico esta columna los martes, en conjunto con la asociación civil CEIDAS y la Universidad de Guanajuato, han lanzado para procurar esa cavilación.
Correo, la UG y el CEIDAS nos convocan a participar en el encuentro “Diálogos del bicentenario, por un México social”, a desarrollarse en la ciudad de Guanajuato en la hermosa biblioteca Armando Olivares. Un evento para provocar la discusión acerca de los significados de la conmemoración desde la visión del desarrollo social de nuestro país. Dos días de esta semana, miércoles y jueves, ocupará el encuentro, que dará inicio con una conferencia del doctor José Narro Robles, el rector de la UNAM. Pero le seguirán especialistas de la talla de Rolando Cordera, Olac Fuentes, David Kornshenovich, Carlos Tello Macías y Mario Luis Fuentes, el organizador. Yo comentaré la ponencia de este último, director del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social, CEIDAS. Igual harán los doctores Leonardo Lomelí, director de la Facultad de Economía de la UNAM; Gonzalo Hernández Licona, presidente del CONEVAL, y Rogelio Rueda, secretario de la comisión de Desarrollo Social del Senado de la República. Una mesa que promete mucho. Ya comentaré con los lectores mis impresiones del evento la próxima semana.

Momentos previos a la inauguración del Diálogo del Bicentenario. De derecha a izquierda: El Rector de la UNAM, José Narro Robles; el Rector de la Universidad de Guanajuato, Arturo Lara López; el Director del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social CEIDAS, Mario Luis Fuentes; el Coordinador del Seminario de la Cuestión Social de la UNAM, Rolando Cordera Campos y David Kershenobich, miembro de la Junta del Gobierno de la UNAM. [Foto y texto de la foto tomados del sitio del CEIDAS en Facebook].