viernes, 5 de marzo de 2010

Informes universitarios, 3

Informes universitarios, 3

Publicado en Milenio de León.
El viernes pasado emitió su primer informe anual el Rector del Campus Celaya Salvatierra de la Universidad de Guanajuato, el maestro Juan Miguel Ramírez Sánchez. Se trata del más pequeño de los cuatro campii regionales en cuanto a su matrícula y número de profesores. Pero esta nueva institución recoge la tradición acumulada por la antigua Escuela de Contabilidad y Administración de Celaya -la ESCACE-, la Escuela de Enfermería y Obstetricia de Celaya, y la Unidad de Estudios Superiores de Salvatierra. A partir de ese basamento se definieron las dos divisiones académicas que integran el campus, y se proyectó ampliar su oferta con nuevos programas de licenciatura como el de ingeniería civil y psicología clínica, con lo que se dan pasos firmes para que la actual división de Ingenierías y Ciencias de la Salud evolucione hacia dos nuevas divisiones con vocación profesional bien delimitada.
Con casi dos mil estudiantes y once programas educativos de licenciatura y dos de posgrado, el Campus Celaya Salvatierra atiende los crecientes requerimientos del oriente y el sureste de la entidad. Casi un 30% de sus estudiantes gozó de algún tipo de beca, que les permite mantenerse en los estudios a pesar de las presiones de la crisis económica. Estos apoyos se vinculan al desempeño académico del alumno, por lo que no son dádivas, sino estímulos al trabajo académico. Un 75% de su matrícula en licenciatura cursa un programa de calidad certificada.
El campus vio reforzada la potencialidad de su comunidad académica gracias a la contratación de nueve profesores con doctorado y seis candidatos a doctor. Se unen a la planta previa de 42 profesores de tiempo completo. Además, logró incrementar su número de profesores en el Sistema Nacional de Investigadores de uno a cinco.
Este campus tiene ante sí el reto de atender una región amplia y diversificada. Hoy día ya cuenta en Celaya con un nuevo y amplio edificio académico recién inaugurado, su biblioteca y mucho espacio para continuar creciendo. Además, pronto iniciarán la construcción de otro edificio similar en Salvatierra, donde se tienen 15 hectáreas que donó el municipio. Ojalá un día veamos nacer otro subcampus en Acámbaro, e incluso en alguno de los municipios de la cuenca del Río Laja. Esta es un área donde la Universidad de Guanajuato carece aún de alguna unidad, con excepción de la Escuela de Nivel Medio Superior de San Luis de la Paz.
Los cuatro campii de la UG, casi sin quererlo, han emprendido un vuelo propio que les llevará a adquirir con el tiempo una personalidad propia, acorde con el entorno inmediato al que sirven e incluso al temperamento cultural de sus habitantes. Los cuatro están creciendo a un ritmo apresurado, que busca recuperar el terreno perdido ante alternativas educativas con menor compromiso social. Seguimos siendo la entidad con menor oferta de educación pública superior con relación a la población demandante, y ese es un lastre que impide la formación de capital humano de alto registro, como el que hoy día exige la sociedad del conocimiento, fundada en una economía de servicios y de información.
En mi espacio laboral, el Campus León, vemos con optimismo las alternativas que nos plantea el futuro de mediano plazo. Aunque la crisis económica le ha pegado fuerte a la capacidad del estado mexicano para emprender proyectos culturales y educativos de envergadura -y como ejemplo podemos ver los desangelados festejos del bicentenario-, quiero pensar que la inteligencia priva al final del camino. Vimos hace poco más de dos meses cómo la cámara de diputados federal enmendaba el recorte presupuestal a las universidades públicas, y destinó diez mil millones de pesos para fortalecerlas. No es Jauja, pero se invierte en educación.
Ya nos anuncian la inminente presencia de la UNAM en el municipio leonés, lo que enriquecería sensiblemente nuestras opciones. Su compañía nos viene bien, pero el Campus León de la UG busca confirmar a la universidad estatal como líder en el concierto público de la entidad. Pero sin importar la adscripción, los universitarios deseamos mantenernos en la brega para contribuir a sacar adelante a este lastimado país; y para eso debemos mejorar nuestro desempeño educativo general.

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