viernes, 30 de abril de 2010

Día sin trabajo

Día sin trabajo

Publicado en Milenio de León.

Publicado en Eje Central, El Poder de las IdeasCEINPOL


El acceso al trabajo decentemente remunerado es uno de los derechos más pospuestos en México. Cientos de miles, millones de jóvenes y no tan jóvenes fracasan en sus intentos por lograr un empleo digno y seguro. Priva el desempleo, el subempleo, el autoempleo y el pseudoempleo, y sólo los suertudos acceden al sector formal. Sólo 14.5 millones de trabajadores están dados de alta en el Seguro Social (IMSS), y de ellos un 12% no son permanentes (www.empleo.gob.mx, datos a enero de 2010). Esos mismos registraron un promedio salarial diario de 237.20 pesos, o sea 19 dólares.
La población Económicamente Activa suma 44 millones 412 mil personas, y sólo el 44.4% de ellos cotiza ante el IMSS. El resto se la ingenia para sobrevivir.
En 30 años el salario mínimo se ha deteriorado tanto, que hoy suena ridículo que una familia viva con 52 pesos diarios. Y cada año su ajuste nunca es suficiente para reponer la inflación del año anterior, ya que por una absurda costumbre se plantea el incremento a partir de la expectativa siempre optimista y oficialista del año por venir; y nunca le atinan. Hoy día un profesor, un empleado, un obrero o un profesionista no puede ganar lo que se acostumbraba en los años sesenta y setenta, tiempos cuando la emergente clase media mexicana se daba ciertos lujos, hoy impensables: cambiar de carro cada par de años, mejorar la casa o departamento o bien mudarse a algo mejor, viajar en vacaciones… ¡ahorrar!
El día del trabajo será inevitablemente triste: no hay trabajo, no hay progreso familiar, no hay esperanza para los jóvenes.
Y luego nos preguntamos por qué se desató la violencia en México.

No hay comentarios.: