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martes, 21 de abril de 2009

No hay política… ni ciudadanos

Es claro que la novel democracia mexicana está transitando por una crisis de credibilidad ante la ciudadanía más llana. La Secretaría de Gobernación publicó los resultados de la Encuesta Nacional sobre Cultura Política y Prácticas Ciudadanas (ENCUP) 2008, la cuarta versión de este sondeo desde el 2001. Se confirma el desgaste que mantienen las instituciones nacionales ante la percepción pública, un deterioro que los entrevistados manifiestan ante las corporaciones que en teoría deben garantizar el estado de derecho, la práctica de la democracia y la efectividad del gobierno.
La ENCUP involucra ahora, además de la SEGOB –que la diseña- y el INEGI –que la levanta-, a la Secretaría de Relaciones Exteriores y al Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA). Esto sin duda le agrega confiabilidad. Recordemos que la ENCUP fue impulsada por Juan Molinar, en sus tiempos como subsecretario de Desarrollo Político, donde sí tenía experticia. En cada versión se han perfeccionado las técnicas de levantamiento e interpretación, y se han simplificado sus reactivos.
Los resultados no sorprenden, pero sí inquietan. La iglesia y el ejército se mantienen como las instituciones con los porcentajes más altos de confianza (72% y 66%), en contraste con la policía (26%) y los partidos políticos (23%). En cambio a nivel internacional la Encuesta Mundial de Valores 2005 reportó un 56% de confianza hacia la policía y 26% hacia los partidos. Es evidente que nuestra problemática de seguridad pública se percibe muy relacionada con la corrupción en las corporaciones policiacas.
El desinterés en la política es pasmoso en México: sólo un tercio de los encuestados afirmó interesarse mucho o algo; mientras que a nivel mundial la cifra fue del 44%. En cambio, el 98% de los mexicanos se manifiesta orgulloso de serlo en grado de “mucho” o “algo”, cuando a nivel mundial el 89% se sienten orgullosos de su país. ¡Como México no hay dos!
Pero los mexicanos están insatisfechos con su democracia: el 20% se dijo “nada” satisfecho y un 34% “poco” satisfecho, lo que totaliza un 54% que no se siente contento con el modelo democrático. Sólo un 28% dijo estar “algo” satisfechos y apenas un 5% se siente “muy” satisfecho. Hay que considerar también el factor ignorancia: un 42% de los entrevistados manifestaron no saber si su ideología es de izquierda, de derecha o qué. Del resto, un 14% se considera de izquierda, un 12% de centro y un 32% de derecha. De los encuestados entre 18 y 49 años de edad, un 50% considera que México vive en una democracia, pero este porcentaje disminuye diez puntos entre los mayores de 50 años. A más viejo más escéptico.
No sorprende que más de la mitad de los ciudadanos que hoy día visita el IFE para integrar las mesas directivas de casilla tengan mil pretextos para no participar con esta obligación ciudadana. ¿Para qué? dicen, si es una pérdida de tiempo. Conclusión: hace falta construir ciudadanía.

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